La inteligencia artificial (IA) se ha convertido sin duda alguna, en uno de los riesgos mas preocupantes para las empresas. El Barómetro de Riesgos 2026 de Allianz, para el que se encuestó a más de 3.300 expertos en riesgos de 97 países, muestra un claro cambio de percepción. Revela que la IA pasa del décimo puesto del año pasado al segundo lugar entre los mayores riesgos empresariales a nivel mundial, lo que supone, con diferencia, el mayor ascenso de todos los riesgos en la clasificación de este año.
De preocupación futura a riesgo operativo
Hace apenas unos años, la IA se debatía principalmente como motor de innovación y eficiencia. El informe de 2026, es el primero en mostrar que la IA se percibe ahora como una categoría de riesgo independiente y compleja. Las empresas se enfrentan cada vez más a los efectos reales de la implantación generalizada de la IA generativa y agencial, desde la toma de decisiones automatizadas hasta los procesos empresariales impulsados por IA.
El informe también revela que la IA ya no es un tema exclusivo de las empresas tecnológicas. Actualmente figura entre los tres principales riesgos en casi todos los sectores y tamaños de empresa, desde grandes corporaciones hasta medianas empresas.
Principales categorías de riesgo relacionados con la IA
Según el Allianz Risk Barometer 2026, las preocupaciones de las empresas se concentran principalmente en tres ámbitos:
- Riesgos operativos: El mal funcionamiento de los sistemas de IA, una calidad de datos deficiente o una integración insuficiente pueden provocar interrupciones de la actividad empresarial, especialmente cuando la IA está profundamente integrada en los procesos clave.
- Riesgos legales y regulatorios: Nuevas cuestiones de responsabilidad, responsabilidades poco claras en decisiones automatizadas y el tratamiento de los derechos de autor y la protección de datos pasan a primer plano. La introducción de la ley de IA de la UE intensifica aún más esta presión.
- Riesgos reputacionales derivados de la desinformación: La IA generativa reduce las barreras para los deepfakes, las campañas automatizadas de desinformación y los contenidos manipulados. Las empresas temen daños a la confianza en la marca, la estabilidad de los mercado y el clima político.
Entre la promesa de valor y la incertidumbre
No obstante, a pesar del aumento de la percepción de los riesgos, la actitud predominante hacia la IA dista mucho de ser pesimista. El 44 % de los encuestados considera que la IA ofrece más beneficios que riesgos a sus sectores, mientras que sólo para el 19 %, los riesgos superan a los beneficios. Una cuarta parte sigue indecisa, lo que indica que muchas organizaciones continúan en una fase de descubrimiento, experimentación y aprendizaje.
Al mismo tiempo, el estudio pone de manifiesto una brecha entre los beneficios esperados y la realidad. Muchas empresas están probando la IA en proyectos piloto, pero solo unas pocas han llegado a implementarlo en toda la organización. Esto en sí mismo genera nuevos riesgos: aumento de expectativas , inversiones elevadas y falta de claridad sobre los beneficios reales que aportará la IA.
La Gobernanza, las habilidades y la resiliencia son claves para el éxito
Como respuesta, las empresas apuestan principalmente por la formación, el reciclaje y la mejora de habilidades de la plantilla, estableciendo marcos sólidos de gobernanza, supervisión y gestión , desarrollando planes de contingencia y de respuesta ante incidentes relacionados con fallos o usos indebidos de la IA.
El mensaje del barómetro de riesgos Allianz es claro: 2026 marca un punto de inflexión en el que la IA pasa de ser un campo de experimentación para la innovación a convertirse en una infraestructura crítica para el negocio, con la correspondiente necesidad de gestión del riesgo y control.
La comunicación es crítica para el negocio. Por ello, Retarus adopta medidas exhaustivas para proteger sus datos. Cumpla con las normativas internacionales, regionales y específicas del sector, en constante evolución, con nuestros productos certificados y auditados de forma independiente.



